Carisma, dinamismo y oración: la vida de un “nuevo” evangelizador

Por: Yandry Fernández Perdomo

Ariosa en los campamentos de Nueva Evagelización (Cortesía de Carolina Sansón)
Ariosa en los campamentos de Nueva Evagelización (Cortesía de Carolina Sansón)
Alejandro Ariosa González, fundador del proyecto Nueva Evangelización
Alejandro Ariosa González, fundador del proyecto Nueva Evangelización

Dicen popularmente que no se puede estar en misa y en procesión al mismo tiempo, pero Alejandro Ariosa sí. Hace muchos años él aprendió que la Iglesia es una gran familia y el cristianismo, un estilo de vida que necesita ser compartido con las demás personas. Ello le ha llevado a tener una vida muy dinámica y activa dentro de la Iglesia.
Recuerdo la primera vez que lo conocí. Era un 16 de diciembre en la noche y miles de personas peregrinaban hacia el Santuario Nacional de San Lázaro. Yo era apenas un joven que comenzaba en el camino de conversión dentro de la Iglesia católica y participaba, por primera vez, con un grupo de muchachos para ayudar a los peregrinos que llegaban al Rincón. Dentro de ese grupo, Ariosa, como todos le llaman habitualmente, era el coordinador. Me llamó mucho la atención su lenguaje sereno y sencillo para acercarse a la gente y su peculiar manera de realizar diferentes tareas al mismo tiempo, sin perder su habitual sonrisa.
Así es Ariosa, un hombre carismático y risueño que va al encuentro de los demás. Solo hay un momento en el cual no sonríe: en una entrevista periodística. Con el tiempo, él ha preferido decir pocas cosas y hacer más por los demás.

De joven, en los años noventa, mientras el país vivía una difícil situación económica, encabezó un proyecto llamado Evangelización 2000 (ahora se le conoce como Nueva Evangelización), el cual busca el anuncio del mensaje de Dios con nuevas expresiones y métodos…
“Empezamos en el año 1992, dirigidos por el diácono Manuel Hernández. He trabajado, sobre todo, en el área de jóvenes, la cual tiene que ver con talleres, campamentos y misiones. Nuestro objetivo principal es anunciar el evangelio, trabajar con animadores y líderes comunitarios, hacer campamentos y misionar. También se hacía necesario formar nuevos evangelizadores y allí empezó el proyecto con los cursos en las escuelas de evangelización. Había un curso en esa época, llamado ‘Hay que evangelizar a los bautizados’, y yo estoy muy de acuerdo con eso, porque también es necesario, incluyéndome a mí, evangelizar a los bautizados.
”Hemos realizado campamentos con la Pastoral Juvenil para jóvenes de La Habana y Matanzas con vistas a crear en ellos un efecto multiplicador, es decir, les damos talleres y ellos después trabajan en su comunidad o en su vicaría. Y los campamentos los propiciamos también para que tengan un encuentro con Dios a partir de la interacción con la naturaleza”.

Ariosa en los campamentos de Nueva Evagelización (Cortesía de Carolina Sansón)
Ariosa en los campamentos de Nueva Evagelización (Cortesía de Carolina Sansón)

En 1993 hubo una visita a Cuba de un importante compositor, cantante y misionero católico, Martín Valverde, con quien Ariosa estableció una profunda amistad. Invitado por el padre Lázaro Farfán, Valverde realizó un concierto en La Habana, según recuerda Ariosa, y fue en el teatro de los jesuitas, ubicado en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en Reina. A partir de ese día, se encargó de acompañarlo por los demás lugares del país donde Valverde iba a ofrecer su música como una forma más de misionar y evangelizar a todos los cubanos. Fue en ese momento cuando entre ellos se estableció una amistad que ha seguido por más de una veintena de años. Incluso, cuando alguna persona quiere gestionar un concierto dentro del país con el reconocido músico costarricense, Ariosa ayuda en la organización de la agenda de trabajo.

También un evento le marcó definitivamente, porque descubrió la universalidad de la Iglesia católica: la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), en Roma, durante el gran jubileo del año 2000…

“Católico es universal, pero en esa experiencia sentí esa universalidad y una renovación espiritual. No hay que ir a una JMJ para sentir el fluir del Espíritu, porque Él nos renueva todos los días, pero una JMJ es un impulso, un gozo y una fiesta con muchos amigos, una gran fiesta de la cristiandad”.

A partir de todas estas experiencias y tu vasta labor como misionero, ¿qué métodos crees que son más eficaces para llevar la Palabra al pueblo cubano?

“Un método que yo sigo apoyando es el puerta a puerta. Según mi experiencia en la misión, en los lugares donde he pensado que las personas son más hostiles, me abren la puerta. Somos un pueblo sediento de la Palabra. También pueden existir otros métodos como los medios de comunicación, el teatro, los debates, una exposición de arte, etc.
”Desgraciadamente, muchos católicos no son conscientes de la importancia de la misión. Hay muchísimas formas para misionar, pero no se puede dejar de anunciar la Palabra. Las comunidades necesitan abrirse. Por eso hay que motivar a muchos agentes pastorales y laicos de la importancia de la misión. Eso se motiva mediante acciones, porque las comunidades deben ser vivas y dinámicas.
”En una Iglesia como la habanera, con todas nuestras características, en la ‘Nueva Evangelización’, lo esencial es leer el Evangelio y aplicarlo con los métodos de hoy. Si tenemos WhatsApp podemos mandarnos algún mensaje relacionado con eso o bien podemos proyectar alguna película en un grupo. Es decir, se trata de usar los nuevos métodos que tenemos sin desechar los antiguos, porque todos ayudan a la evangelización.
”Y lo más importante es la oración. La misión y la oración están muy juntas. Eso es una de las cosas más importantes. Hay que orar y pedir por la misión que se va a hacer”.

Por otro lado, Ariosa está consciente de que, para tener resultados distintivos, es necesario hacer cosas distintas…

“El cristianismo es un estilo de vida y el cristiano necesita abrirse. También es muy importante la ayuda de los agentes pastorales, los cuales algunas veces se enquistan, y cuando dentro de las comunidades hay que cambiar cosas, la respuesta suele ser que no, porque dicen que toda la vida se ha hecho así”.

Sin embargo, la rutina y el cansancio no forman parte en su trabajo pastoral. El próximo verano ya ha coordinado junto a la Pastoral Juvenil la realización de un campamento con el proyecto Nueva Evangelización que buscará, una vez más, llevar a los jóvenes al encuentro con Dios y formar personas comprometidas en dar a conocer la Palabra de Dios a todos los rincones del país, la misma Palabra que ha llevado a Ariosa a ser testimonio de ese estilo de vida alegre y familiar del cristianismo.

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