Palabras de la joven Rachel Susana Diez al Excelentísimo señor Juan Carlos Varela Rodríguez

Por: Rachel Susana Diez

Palabras de la joven Rachel Susana Diez al Excelentísimo señor Juan Carlos Varela Rodríguez
Palabras de la joven Rachel Susana Diez al Excelentísimo señor Juan Carlos Varela Rodríguez

Excelentísimo señor Juan Carlos Varela Rodríguez:

Cuando el año pasado, por esta misma fecha, la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud y el icono de la Virgen María con el Niño entregados por San Juan Pablo II visitaron nuestra Isla, llenaron de ilusión los corazones de cientos de jóvenes que, por toda Cuba, salieron al encuentro de los signos peregrinos. Ellos permitieron congregar a discípulos de todas partes, que se lanzaron por calles y avenidas a pregonar el apostolado que recibieron del Evangelio vivo. Fueron recibidos en parroquias, comunidades, instituciones religiosas… conectando las distintas zonas del país con el mensaje de amor, hermandad y esperanza al que convoca la cita mundial de las juventudes católicas.

Lejos estábamos de pensar entonces, que el Gobierno de Panamá, su clero y otros tantos amigos de la nación cubana, aunarían voluntades y oración para hacer posible un sueño que hoy se materializa: el de unir nuestras voces a las de miles de jóvenes que, como nosotros, intentan vivir la fe y el compromiso con la Iglesia en los más variados contextos.

Es un reto para los jóvenes cubanos en particular. Pues jamás nuestro país contó con una participación tan numerosa en un importante evento eclesial y mundial. Más de 400 jóvenes tendrán la posibilidad de contrastar las peculiaridades de su fe y su cultura en un espacio rico y plural. Es una excelente oportunidad entonces para avivar nuestros proyectos pastorales y vocacionales, que seguramente ha de revertirse en frutos dulces para nuestras parroquias y comunidades.

Una palabra resume nuestros sentimientos: GRATITUD. Gratitud por la confianza que la Iglesia cubana ha depositado en nosotros; gratitud por el Papa Francisco, que desde abril nos alentó a confiar y a propagar el amor de Cristo resucitado; gratitud por el señor embajador de Panamá y su equipo de trabajo; gratitud por nuestro arzobispo Juan de la Caridad, que nos alienta con el hermoso testimonio que es su propia vida; gratitud por el padre Jorge Luis Pérez Soto, que no se cansa de apostar por los jóvenes y sus proyectos.

¡Queridos jóvenes es el momento de soñar, de renovar nuestro diálogo con los católicos de todas las naciones, de ser portadores de los anhelos de un país, de representar a los jóvenes que no podrán participar de la experiencia… HAGAMOS QUE CUENTE!!!!

Señor Presidente Juan Carlos Varela, en nombre de la delegación cubana, de los jóvenes católicos de todo el país, de nuestra Iglesia, le pedimos acepte, como muestra de gratitud, la imagen de nuestra Madre, María de la Caridad del Cobre, Patrona del pueblo cubano, que ha acompañado la labor misionera de los jóvenes en los últimos tiempos. Cachita, como cariñosamente la llaman los creyentes sencillos, es un regalo de Dios para Cuba. Ella expresa la cultura, la fuerza, las virtudes de la comunidad nacional. Ella acompaña las oraciones de la patria, señala el camino hacia Jesús y el compromiso con los que más sufren.

Que la Virgen de la Caridad acoja bajo su manto protector a los pueblos de Cuba y Panamá. Que Dios bendiga a nuestras naciones. Gracias.

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